Periodontis: "Doctor, ¿la piorrea se cura?"
Una enfermedad que sufren 8 de cada 10 españoles mayores de 35 años debería ser muy conocida por todos. Sin embargo, no es así. Estos datos estadísticos, extraídos de la Encuesta Nacional de Salud, demuestran que las enfermedades periodontales –periodontitis o, más comúnmente llamadas, piorreas– son todavía unas grandes desconocidas para la mayoría de los pacientes que las padecen, tanto que muchos nos preguntan: “Doctor, ¿la piorrea se cura?”.

Hace casi 50 años, un grupo de investigadores demostró que las periodontitis son enfermedades inflamatorias de origen infeccioso. Nuestra boca constituye un ecosistema microbiológico complejo, compuesto por cientos de especies bacterianas. La ausencia de higiene bucal o el uso de una técnica deficiente generará un aumento en el número de bacterias que tendrá unas consecuencias clínicas evidentes y casi inmediatas en las encías que podrán manifestarse de dos formas: 

• Gingivitis. Las encías aumentarán de tamaño, cambiarán de color (del “rosa coral” pasarán al “al rojo vino”) y sangrarán con gran facilidad, ya sea de forma espontánea, tras la masticación de determinados alimentos o durante el cepillado. Con el tratamiento profesional y personal adecuado la gingivitis desaparecerá sin dejar secuelas.

• Periodontitis. Si dejamos que la gingivitis se perpetúe en el tiempo y aparecen ciertos factores llamados de riesgo –como el tabaco, la diabetes o los antecedentes familiares– el problema infeccioso se puede trasladar de la encía al hueso alveolar, que se encuentra por debajo de ésta y que es el responsable de mantener anclado el diente en su posición. En este caso estaremos ante una situación clínica totalmente diferente que generará la pérdida ósea alrededor de las piezas dentales, dando lugar a la periodontitis. Si el problema no se ataja a tiempo, los dientes adquirirán movilidad y se caerán de forma espontánea o estaremos obligados a extraerlos.

Con un tratamiento acertado, los problemas periodontales podrán desaparecer. Frenaremos la pérdida ósea, pero desgraciadamente y a diferencia de las gingivitis, las periodontitis dejarán secuelas (recesiones o “sensación de diente largo”, sensibilidad, movilidad…), mucho más evidentes cuanto más avanzada esté la enfermedad. Por lo tanto, la respuesta a la pregunta inicial es “Sí, podemos curar la piorrea”, aunque el diagnóstico precoz es fundamental para mejorar el pronóstico general del caso y minimizar las secuelas. Sólo es posible detectar la enfermedad en estadios iniciales con la ayuda de los profesionales de la odontología y mediante revisiones periódicas realizadas en consulta. Debemos estar atentos a los signos de alerta.

Una vez solucionada la periodontitis, el paciente necesitará ser sometido a un riguroso control profesional durante el resto de su vida y debe ser consciente de que la higiene bucal adecuada, el cese de hábitos nocivos y el cuidado de nuestra salud general son pilares básicos para evitar la reaparición de la enfermedad.

|Fotografía principal: Ewan Bellamy

 

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Escrito por Dr. José Romero

Dr. José Romero

Dr. José Miguel Romero Griñolo
Odontólogo
Especialista en Periodoncia

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