Sabor metálico en la boca
¿Has sentido alguna vez cierto sabor metálico en la boca, como a óxido? Se trata de una alteración del sentido del gusto (disgeusia) que hace que percibamos todos los alimentos y bebidas con un sabor desagradable. Pero, ¿es tan sólo una molestia o puede convertirse en un problema mayor? ¿Es normal sufrirlo durante el embarazo? Te contamos cuáles son sus causas y qué soluciones podemos darle.

El sabor metálico es un síntoma, no una enfermedad, por lo que es una señal que nos alerta de que algo no está funcionando correctamente en nuestro organismo. Por lo general, suele presentarse durante un corto periodo de tiempo, pero también puede convertirse en un problema crónico que cause un daño irreversible en nuestro sentido del gusto. Se manifiesta de forma aislada o junto a otros síntomas, como la pérdida de olfato.

Las causas del sabor metálico pueden ser muy diversas e incluso existen casos en los que no es posible determinar su origen (disgeusia idiopática). No obstante, sus causas más comunes son: 

    1. Trastornos hormonales durante el embarazo. Si sufrimos cambios en los niveles hormonales, como ocurre durante el embarazo, podemos experimentar el sabor metálico en la boca. Normalmente desaparece al finalizar el primer trimestre de gestación.
    2. Mala salud bucodental. Un higiene oral deficiente puede alterar el sentido del gusto a través de una gingivitis, periodontitis, sequedad bucal (xerostomía)… Para evitarlo cepíllate al menos dos veces al día durante dos minutos, sin olvidar la lengua ni los espacios interproximales.
    3. Medicamentos. Algunos fármacos poseen entre sus efectos secundarios el sabor metálico, que solemos apreciar varios días después de empezar a tomarlos. Nos referimos a una gran variedad de medicamentos, como pueden ser los antibióticos e incluso la clorhexidina. Si notas alteraciones en el gusto causadas por un medicamento, tu médico puede recomendarte un cambio en la dosis o recetarte otro.
    4. Problemas respiratorios. Un resfriado, una alergia o una infección o congestión nasal pueden provocarnos sabor metálico ya que las terminaciones nerviosas de la lengua pueden sufrir irritación en la zona nasal. Tu médico puede recetarte medicamentos para paliar estas causas y, por tanto, mantener intacto tu sentido del gusto.
    5. Enfermedades sistémicas. Algunas enfermedades y los tratamientos derivados de ellas pueden traernos consigo sabor metálico en la boca. Nos referimos a la diabetes, cáncer, insuficiencia renal, tumores, síndrome de Sjögren, hiperparatiroidismo (segregación excesiva de hormonas paratiroideas, reguladoras del calcio, magnesio y fósforo en la sangre y hueso), etc. 

A estas causas comunes les siguen otras tantas, como la deficiencia de vitaminas y minerales, intoxicaciones alimenticias (especialmente de pescado), el consumo de tabaco e incluso desórdenes del sistema nervioso. Es precisamente esta variedad de causas la que hace muy complejo el diagnóstico del sabor metálico en la boca.

¿Cuándo debería empezar a preocuparme?
Debes acudir a tu médico si notas que las alteraciones en el sentido del gusto perduran en el tiempo o si vienen acompañadas de otros síntomas. Mientras tanto, existen dos recomendaciones generales que puedes seguir: primero, seguir una buena higiene bucodental, que puedes complementar con el uso de un colutorio o enjuague bucal; y segundo, mantener tu boca lo más hidratada posible. Ambos consejos te ayudarán a reducir este síntoma.

|Fotografía: Silviadinatale

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.