Revelador de placa bacteriana
En cualquier guerra –incluidas las de Risk y Stratego–, conocer la posición del enemigo es crucial para la victoria. En la salud bucodental ocurre lo mismo, pero en este caso, la placa bacteriana, nuestro enemigo, es invisible, lo que a veces provoca que nos confiemos y no seamos del todo conscientes de que puede ganarle mucho terreno a nuestra salud. Lo que parece una boca limpia puede no serlo. Por suerte, en las farmacias podemos encontrar un revelador de placa bacteriana, que pondrá al descubierto a nuestro enemigo.

El revelador de placa bacteriana es un preparado líquido o en pastillas que contiene un colorante –eritrosina o fluoresceína sódica, normalmente– capaz de teñir el biofilm que forman las bacterias al nutrirse de los restos de alimentos y que es el principal causante de las enfermedades bucodentales, como la caries dental o las enfermedades periodontales (de las encías). Los hay monotonos y bitonales. Estos últimos muestran de color azul la placa formada hace más de 48 horas y en rosado la más reciente. Tanto si es en pastillas o líquido, no debemos ingerirlo, aunque en caso de hacerlo accidentalmente no es perjudicial para el organismo.

El objetivo del revelador de placa es evidente: hacer visible la placa bacteriana para asegurarnos de que la hemos eliminado correctamente de nuestra boca. Esto puede sernos especialmente útil en dos situaciones: 

  1. Para saber si nos limpiamos los dientes correctamente
    El revelador de placa puede ser un buen complemento para asegurarnos de que estamos haciendo una higiene bucodental eficaz y, por tanto, una prevención adecuada frente a las enfermedades bucodentales. Si lo utilizamos tras el cepillado, podremos comprobar en qué partes de la boca debemos hacer mayor hincapié. De esta forma, podemos ir detectando aquellas zonas a las que prestamos menos atención e ir perfeccionando nuestra técnica de higiene.

    Esta aplicación del revelador de placa es muy práctica para personas con ortodoncia fija. Los brackets y los arcos de los aparatos fijos dificultan nuestra higiene bucodental, lo que nos obliga a ser más perfeccionistas con el cepillado y el uso de la seda dental. El revelador de placa nos ayudará a comprobar fácilmente qué zonas hemos limpiado bien y en cuáles debemos insistir un poco más.

  1. Para motivar a los más pequeños
    Es muy útil para niños pequeños ya que, a modo de juego, les permite ser conscientes de que la placa bacteriana existe aunque seamos incapaces de verla, lo que les motivará a cepillarse los dientes.

Como hemos dicho anteriormente, lo que parece una boca limpia puede no serlo, de ahí la utilidad del revelador de placa, que podrá confirmarnos en cuestión de segundos si lo estamos haciendo bien o si aún nos queda mucho que mejorar.

|Fotografía: Eddy Van 3000|

 

 

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Escrito por Elisabeth Castillo

Elisabeth Castillo

Elisabeth Castillo
Auxiliar de Enfermería
Especialista en Higiene Dental
Clínica Enrile

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