El estrés es una epidemia global. Así lo considera la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque no es malo en sí mismo, ya que nos pone alerta para afrontar situaciones excepcionales, se convierte en un enemigo mortal si se prolonga en el tiempo. Los efectos del estrés sobre tu salud bucodental pueden acarrear consecuencias directas e indirectas que jamás hubiésemos pensado que guardaran relación alguna con nuestra boca. Te contamos cuáles son esos efectos y cómo evitarlos.