Chuparse el dedo no es de tontos. Muy al contrario: la succión es un acto reflejo esencial que nos permite alimentarnos nada más salir del vientre de nuestra madre. El bebé suele abandonar este comportamiento natural a los tres años, aunque algunos lo prolongan como autosatisfacción, diversión o para conciliar el sueño, y es entonces cuando puede convertirse […]