Información de salud en Internet

Internet lo ha revolucionado todo, y solemos pensar que para bien. La facilidad para publicar en la Red comenzó interpretándose como una bendición, pero el ritmo de creación de contenidos es tal que cada vez se nos hace más necesario orientarnos en la niebla. La saturación y las dificultades para reconocer su fiabilidad nos exige ser cautos en la búsqueda de información de salud en Internet. El 30 % de los españoles utiliza Internet como fuente de información sanitaria, según el estudio “Los ciudadanos ante la e-sanidad”, elaborado por el Ontsi. ¿Cuáles son las fuentes que nos generan más confianza? ¿Cuáles son los principales inconvenientes de informarse por Internet y cómo superarlos?

Cuando buscamos información salud podemos acudir a varias fuentes. Entre ellas, el 88 % de los españoles optamos por la consulta al médico u otros profesionales sanitarios, seguida de la consulta al farmacéutico (62 %). La mitad de nosotros también acudimos a los medios de comunicación y a familiares y amigos. Y un 30 % utiliza Internet. Son las mujeres, entre los 25 y 49 años, las que más lo hacen.

Del análisis brillante al comentario de bar
El potencial de Internet como fuente de información y comunicación sobre salud es enorme, podría convertirse en un elemento clave para hacer llegar al paciente información, datos, análisis que ayuden a comprender cuál es su estado de salud, identificar pautas de prevención o ayudarle a llevar de una manera más sosegada y objetiva su enfermedad. Sin embargo, la Red también tiene sus limitaciones, su cara negativa. «Se trata de la ausencia de brújula que nos oriente para distinguir lo valioso de lo irrelevante, lo riguroso del rumor, lo verdadero de lo falso, el especialista del improvisador, el análisis brillante del comentario de bar», como señala el periodista Pascual Serrano en su libro La comunicación jibarizada. Los ciudadanos españoles son conscientes de ello cuando buscan información de salud, por ello valoran con un 3,8 ­­—sobre 10— la fiabilidad de Internet, mientras que le dan un 8,4 y un 7,4 a los profesionales sanitarios y farmacéuticos, respectivamente.

¿Quién nos habla?
El principal inconveniente de la Red, señalado por el 54 % de los internautas, es el desconocimiento de la fiabilidad de la información que se consulta; y el segundo, el riesgo de malinterpretar la información buscada (28,7%). Por tanto, se hace fundamental identificar al emisor de la información de salud, la fuente, y contrarrestar su prestigio y las motivaciones que le mueven a publicar los contenidos. Saber quién nos habla siempre nos ayudará a conocer el grado de fiabilidad de un mensaje. El prestigio del autor es siempre una fuente de credibilidad.

Las páginas web que nos inspiran más confianza son las de instituciones públicas o publicaciones médicas, sin embargo, paradójicamente, son las menos consultadas, con un 41,4 y 38,1 %. En cambio, las más consultadas son aquellas privadas, pertenecientes a canales de televisión, empresas de productos de deporte o alimentación, con un 59 %. En este terreno han entrado las redes sociales, que son empleadas por el 13 % de la población para obtener información sobre temas sanitarios, aunque inspiran poca o ninguna confianza para el 42 %.

Internet es un mar revuelto de informaciones, pero no todas ellas son veraces, lo que puede acarrearnos ciertos riesgos, sobre todo si hablamos de sanidad. La solución no pasa por renunciar a los medios sociales ni a todas las posibilidades que nos ofrece Internet, sino entender sus limitaciones y saber ponerles remedio. Si buscamos información de salud debemos, por tanto, identificar a sus autores, cuyo prestigio nos servirá de indicador.

|Fotografía: Aitor Guitarte|

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.