El éxito de un implante dental
Simplificar es peligroso. Podemos terminar tomando el todo por la parte (“totum pro parte”) y no discernir lo secundario de lo realmente importante. Esto es algo que puede ocurrirnos con los tratamientos de implantes dentales, donde el “tornillo” (la “parte”) se confunde con el “totum” (el tratamiento quirúrgico/protésico). A veces el marketing nos induce esa a confusión. Parece haber una guerra declarada de precios alrededor de los implantes como si de un producto prefabricado y envasado se tratase y los dentistas fuésemos meros “revendedores”. Pero no dejes que te confundan: que el implante sea el mejor tratamiento para ti, que pueda durar toda la vida, que el riesgo de fracaso sea el mínimo posible y que te quede cómodo y bonito, no dependen del “tornillo”. ¿De qué depende entonces el éxito de un implante dental?

Cuando vayas a ponerte un implante dental, ten en cuenta que es muy importante quién decide que éste sea tu tratamiento ideal y cómo se te va a realizar. Es decir, el profesional es quien marca la diferencia entre un tratamiento de éxito y un resultado mediocre o un fracaso evitable. ¿Dónde está el secreto de una buena fotografía: en la marca de la cámara de fotos y sus megapíxeles o en la persona que aprieta el disparador? Las carreras de MotoGP no las gana una Honda, sino Marc Márquez o Dani Pedrosa (primero y cuarto en la clasificación, respectivamente, pese a tener la misma moto y el mismo equipo). Obviamente, sin cámara no tendríamos foto y sin moto, tampoco carrera, pero la mente y las manos de quien los maneja son imprescindibles e incluso pueden solventar cualquier carencia de los primeros. Si ponemos a Márquez en una Vespa y a un conductor novel en una Honda de 1.000 cc, ¿por quién harías tus apuestas? La experiencia y la formación son un grado.

¿Cualquier dentista puede colocar implantes?

Sí, si tiene los conocimientos y la pericia adecuados. Para asegurarte del éxito de tu implante dental, selecciona cuidadosamente a un profesional que esté bien formado y capacitado en cirugía implantológica. El dentista que lleve a cabo esta intervención no sólo debe tener una buena formación en implantes, sino que debe estar bien preparado, él o su equipo, para llevar a cabo y evaluar el estudio radiológico de la zona a implantar y saber realizar un plan de tratamiento adecuado; pero sobre todo tiene que ser capaz de valorar todos los aspectos actual o potencialmente patológicos de su sistema masticatorio (problemas infecciosos, hábitos nocivos, anomalías anatómicas, riesgos potenciales de cualquier enfermedad, etc.). Es el médico de tu boca y el implante sólo un medio más entre otros muchos dentro de un plan para promover la salud de tu boca y dientes.

En definitiva, el éxito de un implante dental no depende del “tornillo”, sino muy especialmente de la formación y experiencia del profesional que hayas elegido para colocártelo, de su habilidad para llevar el tratamiento a cabo y del tiempo, dedicación, medios y personal que esté dispuesto a poner a tu servicio.

¿Todos los implantes son iguales?

Hay miles te tipos de implantes en el mercado. Las diferencias entre unos y otros se encuentran, fundamentalmente, en su superficie, que influye en un mejor o peor comportamiento biológico, con el hueso; en la precisión y diseño de sus componentes, que repercute en el manejo por parte del dentista; y en el comportamiento mecánico de las prótesis.

Aunque todos ellos cumplen unos requisitos mínimos para su correcto funcionamiento, avalado por la marca CE, el resultado final a medio y largo plazo del tratamiento con implantes dentales depende de muchos factores: uno es el “tornillo”, el implante en sí, pero también desempeña un papel trascendental el dentista que lo coloca y el experto que realiza la prótesis, así como el propio paciente y su salud periodontal.

Recuerda que al optar por un implante dental no estás comprando un par de zapatos. Estás haciéndote operar el maxilar. De ahí que haya tan increíbles diferencias de precios entre diferentes clínicas. Cuando vayas a elegir la tuya, no compares sólo el precio, interésate a fondo por quién te lo va a colocar. El “tornillo” es un producto; su colocación es un servicio personalizado. A veces ambas cosas se confunden.

|Fotografía original: Basheer Tome|

 

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Escrito por Dr. Fernando Peyrallo

Dr. Fernando Peyrallo

Dr. Fernando Peyrallo
Licenciado en Medicina
Médico Especialista en Estomatología
Clínica Peyrallo & Martín de las Heras

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