¿El azúcar es el peor enemigo de los dientes?
Nos lo grabaron a fuego desde pequeños: El azúcar es malo para los dientes. Nos dijeron que las golosinas y los dulces eran los principales enemigos de unos dientes sanos, dos diablos con piel de oveja que los “picaban” a golpe de caries. Pero, ¿es el azúcar el peor enemigo de nuestros dientes o existen alimentos aún peores? Te lo contamos en una nueva entrega de Rompemitos.

Al contrario de lo que suele pensarse, el azúcar no es el principal causante de la caries. Los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos son los que contribuyen más a su formación ya que se adhieren a los dientes y forman ácidos que permanecen más tiempo en contacto con el esmalte. Alimentos como las patatas fritas, las galletas, el pan, los pasteles e incluso la pasta o el arroz pueden ser más perjudiciales para los dientes que los caramelos. Los almidones que se encuentran en estos alimentos terminan descomponiéndose en maltosa, un azúcar tan perjudicial para los dientes como el azúcar común o de mesa (sacarosa).

Al tratarse de alimentos salados, tendemos a pensar que no contienen azúcar y que, por tanto, no es importante que nos cepillemos los dientes tras consumirlos. Esto ocurre especialmente con el abuso de bocadillos o de aperitivos salados, con forma de galletitas o palitos, cubiertos con sésamo, a los que recurrimos frecuentemente entre horas, lo que hace que sean aún más peligrosos. El almidón de estos aperitivos son un manjar para las bacterias de nuestra boca, haciendo que estas proliferen y generen los ácidos que corroen el esmalte de nuestros dientes, provocando nuevas caries o empeorando las ya existentes.

Toma nota de estas recomendaciones
La primera recomendación es seguir una dieta variada y saludable ya que no tenemos –ni debemos– prescindir de los alimentos ricos en hidratos de carbono, ni siquiera tenemos por qué desterrar los dulces. El peligro no está en el uso, sino en el abuso. Además de esto, podemos seguir las siguientes recomendaciones: 

    • Evita comer entre horas. Las comidas frecuentes impiden la remineralización del esmalte. Cuando comemos –e incluso cuando pensamos en comer– nuestra boca se acidifica y se produce la desmineralización del esmalte dental, pero tras la comida se produce la remineralización, por lo que se repara ese “daño”. Por tanto, cuando comemos continuamente no permitimos que este proceso de remineralización se produzca. Si no puedes evitar comer entre horas, opta al menos por alimentos como queso, yogures, frutas, verduras y frutos secos. Los zumos ácidos, como el de naranja, o la fruta seca tampoco son recomendables.
    • Limita los azúcares añadidos en tu dieta. Lee el etiquetado de los productos alimenticios para averiguar la cantidad de azúcar añadido en un alimento.
    • Evita los alimentos pegajosos o masticables. Se adhieren a las superficies del diente y se disuelven con lentitud, por lo que son muy peligrosos para nuestro esmalte.
    • Cepíllate los dientes dos veces al día durante dos minutos. Enjuágate la boca con agua antes de hacerlo, especialmente si has consumido alimentos ácidos.

|Fotografía: Eli Santana|

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.