Consejos para no transmitir la caries a tu bebé
La madre es la mayor “donante” de caries dental en los bebés. Sin apenas darse cuenta, a través de hábitos muy cotidianos, puede sembrar en la boca de su hijo la semilla de la caries: las bacterias Streptococcus mutans y Streptococcus sobrinus. Cuanto antes sea contagiado el bebé con estas bacterias cariogénicas, más probabilidades tendrá de desarrollar una enfermedad que afecta al 60-90 % de los escolares de todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). ¿El contagio de estas bacterias es de por sí suficiente para transmitir la caries al bebé? ¿Qué podemos hacer para retrasarlo?

Las principales bacterias cariogénicas son transmitidas de madre a hijo a través de una serie de hábitos cotidianos en los que interviene la saliva: limpiar el chupete del bebé con saliva y pasárselo a él, soplar directamente sobre la cuchara de comida para enfriarla, utilizar los mismos utensilios de comida que el recién nacido… Estos pequeños gestos que tradicionalmente han protagonizado las madres –y que actualmente comparten cada vez más padres– pueden hacer que inoculemos en el bebé las bacterias de la caries dental, hasta entonces inexistentes en su cavidad oral.

Las bacterias, decisivas pero no suficientes
La adquisición de las Streptococcus mutans y sobrinus no causa por sí sola la caries dental. Esta enfermedad, al ser multifactorial, precisa de otros factores para desarrollarse, como la falta de higiene bucodental o una dieta alta en hidratos de carbono complejos y azúcares. Sin embargo, el contagio temprano de las bacterias cariogénicas sí aumenta considerablemente las probabilidades de que el bebé sufra caries en la infancia, por lo que es conveniente retrasarlo lo máximo posible.

Para evitar transmitir la caries al bebé de forma precoz, podemos seguir los siguientes consejos: 

    1. Una buena salud bucodental por parte de los padres. Cuanto más sana sea nuestra boca, menos agentes perjudiciales podremos transmitirle al bebé. Por tanto, es necesario cumplir con una buena higiene bucodental (cepillado y limpieza interproximal) y una profilaxis o limpieza profesional. Las madres deben ser aún más estrictas con su higiene antes y durante el embarazo ya que los cambios hormonales propios de la gestación incrementan las posibilidades de sufrir gingivitis gravídica, con los riesgos que ello conlleva para el bebé.
    2. Controlar la alimentación de la embarazada. Las madres gestantes deben limitar los alimentos con azúcares e hidratos complejos a los horarios habituales de comida. Además, deben beber agua o leche descremada y evitar las bebidas carbonatadas.
    3. Usar selladores dentales. Según el Consejo de Dentistas de España, la evidencia científica recomienda el uso de selladores en mujeres embarazadas con alto riesgo de caries en superficies oclusales de los molares (las que utilizamos para masticar). Los selladores son unas capas plásticas y delgadas muy fáciles de aplicar que crean un recubrimiento protector.
    4. Evitar las náuseas y vómitos. Entre el 75-80 % de las mujeres experimenta estos síntomas durante el embarazo, fundamentalmente en el primer trimestre. Si son muy comunes, puede llegar a erosionar el esmalte dental, haciéndolo más propenso a sufrir caries. Para evitar las náuseas y vómitos es recomendable consumir pequeñas cantidades de alimentos nutritivos y no cariogénicos a lo largo del día: frutas, vegetales, proteínas, productos lácteos (leche, yogurt, queso). Por otra parte, para neutralizar el ácido del vómito, podemos utilizar un enjuague hecho con una cucharada de té de bicarbonato de sodio disuelto en una taza de agua.
    5. Eliminar los hábitos que puedan transmitir bacterias. No debemos olvidar que nuestra saliva contiene bacterias que podemos transmitir al bebé. Para impedirlo, es aconsejable no “contaminar” con ella la cuchara, chupete o biberón; no enfriar la comida soplando directamente sobre la cuchara del bebé; no permitir que las mascotas laman la cara o la boca del bebé; etc.
    6. Limpiar las encías al bebé desde su nacimiento. Debemos hacerlo al menos una vez al día, aprovechando el momento del baño, con una gasa o paño húmedo.
    7. No alimentar al bebé justo antes de dormir. Darle leche o zumo justo antes de dormir sin lavarle los dientes después o dejar que se duerma con el biberón en la boca (“síndrome del biberón”) son algunas de las causas principales de caries en los bebés. El único alimento que debe ingerir tras la higiene bucodental es agua.
    8. Pedir cita con el dentista cuando cumpla un año. Es la mejor forma de detectar y controlar posibles problemas potenciales.

|Más información: Campaña “Salud oral y embarazo”. Fundación Dental Española|
|Fotografía: Nina Matthews|

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.