Dejar de chuparse el dedo

Chuparse el dedo no es de tontos. Muy al contrario: la succión es un acto reflejo esencial que nos permite alimentarnos nada más salir del vientre de nuestra madre. El bebé suele abandonar este comportamiento natural a los tres años, aunque algunos lo prolongan como autosatisfaccióndiversión o para conciliar el sueño, y es entonces cuando puede convertirse en un hábito perjudicial y difícil de romper. Por ello, vamos a contarte cómo hacer que tu hijo deje de chuparse el dedo.

Algunos niños prefieren el chupete en vez de chuparse el dedo (succión digital). Según la Sociedad Española de Odontopediatría (Seop), lo segundo “conlleva peores consecuencias” ya que, aparte de mayores riesgos de infección, chuparse el dedo favorece la mordida abierta puesto que la presión que ejerce el pequeño al succionar el propio dedo repercute en una elevación excesiva de la bóveda del paladar, al tiempo que se va estrechando paulatinamente la arcada maxilar. Es lo que llamamos “paladar gótico u ojival”, que no sólo dificulta la masticación y deglución de los alimentos, sino también el desarrollo del habla y la pronunciación. Un mal alineamiento de los dientes, alteraciones en los dedos e incluso trastornos emocionales son otros problemas derivados de chuparse el dedo más allá de los tres años.

Si tu hijo es de chupete, te será más fácil eliminar el hábito ya que simplemente podrás retirárselo, hacerlo desaparecer sin más. Sin embargo, el dedo lo acompañará el resto de su vida… y precisamente por ello hará falta más atención y esfuerzo para que abandone el hábito. A continuación te damos tres consejos para que tu hijo deje de chuparse el dedo: 

  1. Identifica la causa
    Chuparse el dedo es un problema de actitud o comportamiento en el niño, un hábito al que recurre en ocasiones o momentos concretos, como son:
      • Para autosatisfacerse: haciéndolo logra tranquilizarse en momentos en los que se siente inseguro o nervioso. Para evitarlo, debes encontrar la manera de consolarlo, a través de caricias o abrazos, hablándole, etcétera.
      • Para divertirse: lo hace para evitar el aburrimiento. Ofrécele actividades para que mantenga ocupadas sus manos, como dibujar, manualidades, pelotas antiestrés…
      • Para conciliar el sueño. Una alternativa es dejarlo dormir con su peluche o juguete favorito. En el caso de que se chupe el dedo inconscientemente mientras duerme, puedes colocarle un guante o calcetín en la mano.
  1. Utiliza el refuerzo positivo
    Elogia a tu hijo por no chuparse en dedo en vez de criticarlo o ridiculizarlo por hacerlo. Anímalo con recordatorios positivos (“Mi niño ya es grande y los niños grandes no se chupan el dedo”). Sé paciente, elimina el hábito de forma amable y gradual. Si tu hijo ya habla y posee un nivel de compresión suficiente, te recomendamos:
      • Hacerlo partícipe. Explícale de forma sencilla por qué es importante que deje de chuparse el dedo y pídele que sugiera posibles soluciones. Si logras que quiera dejarlo, tendrás el éxito prácticamente asegurado.
      • Llevarlo al dentista. Le explicará  los efectos nocivos de chuparse el dedo y le animará a que deje de hacerlo. Según la Seop, esta información “suele ser suficiente para que la gran mayoría de los niños deje el hábito”.
  1. Recurre a trucos caseros
    Como ayuda complementaria, puedes recurrir a varios pequeños trucos que le servirán para recordarle que el hábito es perjudicial:
      • Véndale el dedo. Cúbreselo con un guante o colócale una tirita o esparadrapo.
      • Recúbrelo de un sabor desagradable. Mójaselo en vinagre o úntaselo con ajo. También puedes recurrir a los esmaltes amargos de venta en farmacia (comprueba que puedas administrárselo a niños de su edad).

Por lo general, estos tres consejos son más que suficientes para eliminar el hábito de chuparse el dedo. Si aún así tu hijo sigue haciéndolo, el dentista puede indicarte la colocación de un aparato intraoral que evitará que introduzca su dedo en la boca.

|Fotografía: Elstudio|

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.