Aftas bucales
Las llamamos llagas y aparecen por sorpresa en nuestra boca para quedarse unos días. Luego desaparecen sin más, pero mientras tanto nos causan mucho dolor y dificultan actividades tan cotidianas como hablar, comer o besar. Las aftas bucales son pequeñas úlceras –de menos de 1 centímetro– de color blanco o amarillo que suelen aparecer en las superficies interiores de los carrillos y los labios, la lengua, el paladar y la base de las encías. Desgraciadamente son muy frecuentes, pero ¿son peligrosas? ¿Y contagiosas? ¿Debemos ir al dentista si detectamos una?

Lo primero es tener claro que las aftas o llagas no son herpes bucales (calenturas). Las primeras no son contagiosas y los segundos, causados por el virus del herpes simple (HSV-1), sí lo son. Las aftas no son cancerosas y tampoco causan cáncer, aunque existen tipos de cáncer que pueden manifestarse como una úlcera bucal que no termina de sanar, por ello es muy aconsejable acudir al dentista si vemos que una llaga perdura más de dos semanas

¿Por qué a mí?
Las aftas pueden aparecernos por diferentes situaciones, como cuando tenemos una higiene bucodental deficiente; cuando nuestro organismo se encuentra con las defensas bajas; cuando un dentista realiza una mala intervención en la boca (por ejemplo, una limpieza bucal agresiva); o incluso cuando nos mordemos involuntariamente la lengua o el interior de la boca. No obstante, pueden existir otros desencadenantes menos directos: el estrés, la falta de vitaminas y minerales en la alimentación (especialmente hierro, vitamina B12 o ácido fólico), los cambios hormonales, los periodos menstruales… Las aftas bucales pueden ser, incluso, hereditarias, y suelen tener más incidencia en las mujeres que en los hombres.

Afortunadamente, las llagas suelen ser lesiones benignas que no suelen causar problemas más allá de la incomodidad y el dolor pasajeros. Muy pocas veces vienen acompañadas de fiebre, malestar general o inflamación de ganglios. Por lo general, el dolor disminuye en menos de diez días y habrán sanado por completo tras una o tres semanas.

¿Puedo curármelas?
No existe ningún medicamento o remedio milagroso contra las aftas bucales. Lo único que pueden hacer los tratamientos actuales es acelerar el proceso de cicatrización de la lesión. Para disminuir sus molestias, puedes seguir alguno de estos consejos: 

  1. Evita las comidas y bebidas muy calientes, duras o ácidas ya que te causarán mayor dolor.
  1. Acude a tu farmacéutico si necesitas calmar el dolor. Es importante distinguir los medicamentos que contienen anestésicos o corticoides y antiinflamatorios, que sirven para aliviar los síntomas, de aquellos con cicatrizantes (ácido hialurónico o carbenoxolona), que acelerarán la cicatrización.
  1. Algunos remedios caseros pueden resultar útiles, como enjuagarte la boca con agua salada templada. Hazlo dos o tres veces al día y escupe el agua. Otra opción es aplicar sobre la llaga, con ayuda de un bastoncillo de algodón, una mezcla de agua y peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) a partes iguales, que actuará como antiséptico para reducir el número de bacterias en tu boca.
  1. Realiza una buena higiene bucodental. No olvides cepillarte la lengua y usar hilo dental o cepillos interproximales. El uso de colutorios suaves son de gran ayuda.

¿Entonces no debo ir al dentista?
Por lo general no es necesario acudir al dentista para tratar las aftas, pero sí debemos hacerlo en los siguientes casos: 

  • Si el afta es más grande de lo común
  • Si es recurrente (más de 2 ó 3 veces al año) o tarda más de tres semanas en sanar
  • Si viene acompañada de fiebre, diarrea, dolor de cabeza, erupción cutánea o pérdida de apetito. En estos casos podría haber una enfermedad que las estuviera ocasionando
  • Si también surgen úlceras en los órganos genitales

En definitiva, las aftas bucales no suelen suponer un peligro, tan sólo dolor e incomodidad durante varias semanas, pero sí debemos estar muy atentos a su evolución por si escondieran un problema mayor.

|Fotografía: Malloreigh|

 

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Escrito por Bucca sana

Bucca sana

‘Bucca Sana in Corpore Sano’ es el deseo de acercar la salud bucodental a todos; un compromiso de Clínica Enrile por difundir los beneficios que están detrás de una boca sana.